El cura que no come perro

Acaban de aprobar el matrimonio homosexual en Argentina. Bien por ellos. En la República Parroquial de Colombia no va a pasar nada parecido en los próximos cien años. Aquí el Estado todavía cree que puede controlar lo que una pareja de adultos hace a puerta cerrada y de común acuerdo. Hipócritas. Las porquerías que los altos mandos de este país se mandan por debajo de cuerda son argumento suficiente para desestimar el delirio mesiánico que los hace creerse con el derecho de inmiscuirse en la vida privada de las personas. Yo abogaría más bien por erradicar del sistema, no sé, ¿los falsos positivos? ¿la corrupción? y de aprobar en su lugar el matrimonio homosexual. Pero yo qué voy a saber de dirigir un país: no soy ni asesino ni ladrón.

Me gustó leer que hubo un cura argentino que apoyó la ley de los matrimonios homosexuales. Este cura que no come cuento prefirió colgar la sotana a seguir perteneciendo a lo que él mismo llamó una organización “monárquica, cerrada y autoritaria”. Y es más que lógico: un individuo pensante como él no puede formar parte de un grupo que practica la abstinencia sexual, pero emite juicios moralizantes sobre lo que está bien y lo que está mal a la hora de tener relaciones sexuales. No es coherente.

Es como si yo, que nunca he comido carne de perro, escribiera un libro sobre lo que se debe y no se debe hacer a la hora de preparar un buen plato de perro. Y después fundara una secta y comenzara a investigar si la gente está siguiendo mis indicaciones cuando cocina perro en la privacidad de sus hogares. Y emitiera juicios sobre aquellas personas que no lo hacen exactamente como yo digo. Y las presionara para que prepararan sus perros única y exclusivamente a mi manera, bajo amenaza de un castigo más o menos desproporcionado (digamos, el fuego eterno). Todo esto, sin que yo haya preparado o comido nunca carne de perro.

Pero bueno. Dejando de lado las analogías estúpidas, siempre es bueno enterarse de la existencia de personas que se salen de la norma, o en este caso, que cuestionan los motivos de una institución sucia y retrógrada como la Iglesia católica. Bien por este cura que no come cuento y, seguramente, tampoco come perro.

Información adicional:  
El matrimonio homosexual en latinoamérica
La carne de perro

Imagen:
Dan65

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Comments
5 Responses to “El cura que no come perro”
  1. Anonymous dice:

    Comer perro si deberia ser un crimen.

  2. Greycharles dice:

    Me gustaría saber cómo hace para escribir sobre matrimonio homosexual y comer perro en la misma columna sin que suene totalmente absurdo. Su argumento basado en la analogía estúpida funciona muy bien. Gracias.

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