Soledad

Jason Shawn Alexander

Soledad es, para comenzar, un lugar común. Poemas, canciones, frases célebres y aforismos. Un lugar común, además, de sonoridad desagradable, de música débil y poco carácter. Tal vez es la lánguida letra «l», o las dos dudosas «d»s con la antipática «a» en la mitad, o la «s» arrastrada y sucia del principio. De cualquier manera, «soledad» suena mal, venga sola o acompañada.

Soledad es, según el DRAE, una «carencia voluntaria o involuntaria de compañía». «Carencia» suena a diente infectado ―tal vez por su parecido a la palabra «caries»― así que «carencia de compañía» puede ser algo amarilloso y putrefacto, que es lo que la mayoría de la gente ve cuando oye la palabra «soledad»: un diente carcomido por las caries en el fondo de un escusado solitario.

Soledad también es una «tonada andaluza de carácter melancólico, en compás de tres por ocho». ¿Y por qué tiene que ser melancólica? ¿Por qué no puede ser una tonada visceral y lujuriosa en compás de seis por nueve? Porque nada realmente visceral y lujurioso ocurre en soledad, mucho menos si viene en compás de seis por nueve. Por eso.

Soledad es un pueblucho californiano de 25.000 habitantes. Un moridero seco, aburrido y solo que no amerita un párrafo completo, como ocurre con otras cosas secas y aburridas de California: por ejemplo, los actores de Hollywood y la marihuana californiana.

Soledad es un tema predilecto de filósofos e intelectuales. Según Sartre, Dios es la soledad del hombre, pues Dios es ausencia. Según Einstein, la soledad es fuente de sufrimiento en la juventud y fuente de placer en la madurez. No parecen ponerse de acuerdo: soledad puede ser angustia y calma, placer y dolor, ausencia y exceso. Y tal vez tengan razón. La soledad no es nada concreto ni depende realmente de la carencia o presencia de compañía. Puede sobrevenir en medio del silencio y de la ausencia trayendo consigo, unos días, angustia y desasosiego, y otros, inspiración y claridad. Pero la peor soledad a veces aparece en un espacio sobrepoblado y carente de empatía. Soledad puede ser no querer ver a nadie y estar rodeado de gente; o querer ver a alguien que ya no está.

Jason Shawn Alexander

Soledad es una ciudad en el Atlántico colombiano con unos 666.000 habitantes y 66% de humedad. ¿Nacerá el Anticristo allí? Probablemente no: uno pensaría que después de tantos siglos de haber sido asociado al 666, el hijo del demonio tendría la inteligencia estratégica de cambiar de número para pasar desapercibido en sus primeros años de vida. Así, ya adulto, podría acabar con el mundo y dejar su satánica marca en todos lados: 777, para confundir.

«Soledad» es una canción de Bersuit Vergarabat, grupo argentino de rock que comenzó en 1989 y que todavía ronda por ahí. «Por las noches la soledad desespera» dicen, mostrando la soledad como la consecuencia ineludible de reprimir, en las noches, la urgencia «prepotente y altiva».

Menos mal existe una buena canción para describir, con ingenio y carácter, una palabra tan sosa como «soledad»:

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@nykolai_d

¿Le gustó este texto? Tal vez le guste La casa de las bestias, disponible en la Librería Lerner y otras librerías de Colombia.

Imágenes:
Jason Shawn Alexander

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